Testimonios

Testimonios revelados por niñas y adolescentes mujeres de nuestros Centros

Mi nombre es T. C. P. y tengo 15 años. Ingrese al Centro Renovación para cambiar mi vida y en este Centro aprendí muchas cosas buenas, por ejemplo: Hacer mis deberes, ser cariñosa y honesta, a no hacerme la burla de otras personas. Ahora organizo bien las cosas, a no ser hipócrita, a dar y recibir amor con respeto, a no discriminar ni pelear, a tratar a las personas como quiero que me traten, a cumplir lo que me comprometí, sobre todas las cosas aprendí a tener fe en Dios y se que el ha cambiado mucho mi vida. Ahora mis sueños son salir adelante, qué mis padres puedan conocer a Dios, estudiar, congregarme, ser una líder a aconsejar a muchas personas. Estoy dispuesta a romper esa cadena que hay en mi familia y sacarlos adelante. Amo a Dios y deseo renunciar a todo lo malo por mi Padre que es el Señor. (Adolescente del Proyecto: Centro de Renovación).

Yo me llamo Marina Coronel, cuando tenía 5 años mi papá se enfermó, yo me sentía muy triste y después de un tiempo mi papá se murió, eso me dolió mucho. Después de un año mi mamá, me inscribió en una escuela y entré con mis 6 años a Kinder, al próximo año vine a Cochabamba. A mis 12 años entré al centro Mosoj Yan, me sentía un poco asustada por que era la primera vez que entraba a un centro, pero las seños me ayudaron mucho, y me fui acostumbrando y cambié toda mi tristeza y mi vergüenza, en alegría y fui aprendiendo muchas cosas nuevas, y me siento muy feliz aquí. Cuando estuve en apoyo, me ayudaron con mis tareas y en talleres aprendí a hacer muchas cosas. Ahora terminé mi tecnificación en repostería y ya egreso con mi certificado de participación. Yo vendo medias ambulando en la calle y también le ayudo a mi mamá a hacer cosas de mi casa. Gracias a Dios he llegado a Mosoj Yan, porque ahora puedo soñar con aprender recetas que me gusta hacer y puedo preparar en mi casa algunas cosas pero de freir, porque no tengo horno. (Adolescente del proyecto: Centro trabajadoras).